Historia

Pierre-Georges_Latécoère

Algunos sucesos se convierten en historia porque son portadores de valores universales como ser el espíritu empresarial, el compartir,  el humanismo y la autorrealización en el marco del respeto de los demás. La historia de las líneas Latecoere y  Aeropostale transmite ampliamente estos valores. Esta historia es excepcional también debido a que fue el resultado de la cooperación de nueve países en tres continentes diferentes,  y cada uno de estos países fue clave para la realización del Proyecto.

Todo comenzó en 1918,  incluso antes de que terminara la  primera Guerra mundial, con un hombre visionario y humanista, Pierre George Latecoere, quien encontró una propósito pacífico  para las aeronaves  que habían sido originalmente  construidas para la Guerra. “La aviación para unir a las personas”.  Su objetivo: transportar correo aéreo a través de tres continentes, de Toulouse a Buenos Aires, y de allí a Santiago de Chile. En aquellos días, el desafío era enorme: los aviones no eran confiables, y los países eran reticentes a permitir los vuelos sobre sus territorios, y el Proyecto no podía desarrollarse sin substanciales recursos humanos y económicos. Todas estas restricciones hicieron decir a Pierre Georges Latecoere su hoy famosa declaración: Todo los cálculos dicen que no puede funcionar. Sólo nos queda una sola cosa que hacer: hacerlo funcionar.

La Línea Aérea Latecoere  unía  primeramente Toulouse  – Rabat,  continuando luego  hacia Dakar,   punto previo al cruce del Océano Atlántico,  para  luego  conectar Natal con Santiago de Chile vía Rio de Janeiro y Montevideo. Los pilotos, de los cuales los más famosos eran Antoine de Saint-Exupery, Jean Mermoz,  Henri Guillaumet, Didier Durat, ponían sus vidas en riesgo al cruzar los Pirineos, el desierto del Sahara, El Atlántico Sur, los Andes… Esta historia  fue iniciada por una compañía francesa, pero se convirtió luego en una historia universal. Las  que inicialmente fueran  líneas Aéreas Latecoere (LAL) ,  y se convirtieran  más tarde en la Aeropostale, propiedad de Marcel Bouilloux-Lafont, volaron a través de tres continentes antes de convertirse  finalmente en Air France en 1933.

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Marie-Vincente LATECOERE

Marie-Vincente LATECOERE

Presidente de la Fundación Latecoere / Madrina del Raid Latecoere

Entre los testimonios sobre la vida y trabajo de Pierre-Georges Latécoère, he elegido uno de alguien que solía ser columnista de La Depeche du Midi. Esta cita resume todas los demás que he encontrado en los numerosos archivos de la fundación. Es de Pierre Dumas y este es un extracto de lo que escribió sobre Pierre-Georges Latécoère: "¿Quién fue este loco que se atrevió a cruzar continentes desafiando a los elementos de la naturaleza - y también desafiando el sentido común - en pequeñas máquinas voladoras con un solo motor y alas recubiertas de tela que las hacían parecer cometas, tan débiles en comparación con el viento? Este tonto, recuerden su nombre, fue Pierre-Georges Latécoère, un francés del sur de Francia, de un lugar llamado Bagneres -de - Bigorre. Pero a menudo hay sabiduría en la locura, y esta vez la locura fue coronada por el éxito". El Rally LATECOERE es en memoria de las obras de Pierre-Georges Latécoère, quien estaría orgulloso de ver personas tanto en Francia como en el extranjero celebrando sus logros y los logros de todos los que participaron en esta legendaria historia francesa. Que el espíritu LATECOERE siempre esté con nuestros amigos del Rally y aporten calidez y amistad a los continentes, países y ciudades que visitamos como embajadores de la pasión que nos une a todos - la aviación"

Laurent ALBARET

Laurent ALBARET

Historiador, autor de “Pierre Georges Latécoère : Correspondances (1918-1928)” / Privat Ediciones, 2013.

En agosto de 1924, como parte de su proyecto AEROPOSTALE de vincular Francia y Sudamérica, el industrial y fabricante de aviones Pierre-Georges Latécoère realizó un reconocimiento aéreo del continente sudamericano, desde Brasil hasta Argentina, pasando por Uruguay, para identificar escalas adecuadas para la ruta. En los años subsiguientes se firmarían contratos y acuerdos con diferentes países de América del Sur, y entre Natal y Buenos Aires se construirían campos de aviación decorados con los colores de la Aeropostale. Finalmente, los vuelos programados comenzaron a realizarse, y la ruta de América del Sur se convirtió en una realidad. Esta extensión de la ruta hacia América del Sur fue una progresión natural de la ya existente entre Francia y el norte de África, que LATECOERE había construido pacientemente desde 1918. Los vuelos regulares se había iniciado en 1920 hacia Marruecos y Senegal, haciendo de Saint- Louis du Senegal y Dakar la última parada de la AEROPOSTALE antes del el Océano Atlántico. La lógica de LATECOERE para continuar en América del Sur puede resumirse en sus propias palabras: "He hecho los cálculos una y otra vez. No va a funcionar. Lo que significa que sólo hay una cosa que hacer: hacerlo funcionar". Hoy en día, el Rally LATECOERE sigue los pasos de aquellos pioneros que abrieron y volaron la ruta de América del Sur. Se trata de una aventura humana extraordinaria, cuyo objetivo es entender y apreciar la historia de la ruta y la de los hombres que la construyeron. Volarla nosotros mismos es tal vez lo más cerca que podamos llegar para entender su compromiso y su pasión, para preservar una herencia común y para conectarnos con otros pilotos y entusiastas de la aviación en el camino.